Mastines del Pirineo, los gigantes aragoneses
El Mastín del Pirineo (Mostin d`Aragón), es un perro moloso de gran talla, un Gigante entre los perros, que tradicionalmente acompañaba a los rebaños de la trashumancia aragonesa, desde el Pirineo hasta el Maestrazgo.
No se considera un perro pastor, sino un perro de guarda y defensa, ya que se usaba sobre todo para salvaguardar los rebaños de osos y lobos. Su potencia y valentía, acompañadas de unas buenas defensas en su cuello (cañablas con grandes pinchos) y lomo, lo convertían en un perfecto guardián del ganado.
Su grave ladrido resonaba en los ecos de nuestras montañas y valles.
Normalmente se dejaba desde cachorro con los rebaños por lo que para un mastín del Pirineo, las ovejas o cabras, eran su manada y como a tal las protegía.
Con la desaparición, en nuestra tierra, de osos, lobos o cualquier otro animal que consideráramos competidor y las estrecheces económicas de la post-guerra, su función principal desapareció y su mantenimiento resultaba demasiado oneroso. Un mastín adulto , normalmente, puede pesar más de 80 kg., por lo que es de imaginar su voraz apetito.
Todo esto, fue la causa de una gran pérdida genética, ya que se descuido su pureza y se mestizó en muchos casos.
Prácticamente a principios de los años 70, había desaparecido como raza pura.
En ese momento, un grupo de soñadores maravillosos, iniciaron la gran tarea de su recuperación y con unos pocos ejemplares comenzaron a trabajar por la fijación y el renacimiento de una raza, que de haberse perdido hubiera supuesto una pérdida irreparable en nuestro acerbo cultural y tradicional.
Posteriormente y gracias a la colaboración de muchas personas e instituciones, la DGA en el año 2004, la catalogó como Raza Autoctona Aragonesa.
Su elegancia, su carácter, su belleza, han hecho que hoy en día y gracias a la labor del Club del Mastín del Pirineo, sea una raza reconocida y respetada más alla de nuestras fronteras y muy galardonada en las exposiciones de Razas Caninas nacionales e internacionales.
Es labor de todos el fomento de las razas autóctonas y la recuperación de aquellas que están en peligro de extinción. Los Mastines son un ejemplo que debe seguirse con otros muchos animales de nuestro entorno. Ojala que fluya el ejemplo y que tanto ciudadanos particulares como instituciones públicas, empecemos a entender en donde está la verdadera riqueza que debemos cuidar para las generaciones venideras.
Posteriormente y gracias a la colaboración de muchas personas e instituciones, la DGA en el año 2004, la catalogó como Raza Autoctona Aragonesa.
Su elegancia, su carácter, su belleza, han hecho que hoy en día y gracias a la labor del Club del Mastín del Pirineo, sea una raza reconocida y respetada más alla de nuestras fronteras y muy galardonada en las exposiciones de Razas Caninas nacionales e internacionales.
Es labor de todos el fomento de las razas autóctonas y la recuperación de aquellas que están en peligro de extinción. Los Mastines son un ejemplo que debe seguirse con otros muchos animales de nuestro entorno. Ojala que fluya el ejemplo y que tanto ciudadanos particulares como instituciones públicas, empecemos a entender en donde está la verdadera riqueza que debemos cuidar para las generaciones venideras.
PERFECCIONAR LOS ACABADOS DE PINTURA Y BARNIZ
Existen muchos productos y servicios, en los que el acabado de pintura o barniz es el proceso final, antes de salir de la fabrica o el taller, para llegar al consumidor.
Cuando llevamos nuestro coche al taller de chapa y pintura o cuando compramos una lavadora o un mueble barnizado, percibimos el acabado final de un largo proceso. La máxima perfección en ese acabado, nos impulsa como consumidores, a valorar positivamente, a primera vista, el producto o el servicio.
Evaluar y corregir los posibles problemas que pueden deteriorar los acabados, no es pues un tema baladí para las industrias y talleres. La inversión en corregir estos problemas, resultará amortizable con brevedad, afianzado la calidad de nuestro productos.
Entre otras muchas causas, la utilización incorrecta del aire comprimido, puede producir diferentes defectos en pintura y barniz, como burbujas de agua, cráteres, suciedad o polvo, velados,..... Como en casi todos los problemas, resulta más fácil y barato prevenir que corregir. No existen soluciones generales, es necesario estudiar la solución particular para cada tipo de problema y planta productiva.
Normalmente las principales causas de estos defectos, se deben a:
Cuando llevamos nuestro coche al taller de chapa y pintura o cuando compramos una lavadora o un mueble barnizado, percibimos el acabado final de un largo proceso. La máxima perfección en ese acabado, nos impulsa como consumidores, a valorar positivamente, a primera vista, el producto o el servicio.
Evaluar y corregir los posibles problemas que pueden deteriorar los acabados, no es pues un tema baladí para las industrias y talleres. La inversión en corregir estos problemas, resultará amortizable con brevedad, afianzado la calidad de nuestro productos.
Entre otras muchas causas, la utilización incorrecta del aire comprimido, puede producir diferentes defectos en pintura y barniz, como burbujas de agua, cráteres, suciedad o polvo, velados,..... Como en casi todos los problemas, resulta más fácil y barato prevenir que corregir. No existen soluciones generales, es necesario estudiar la solución particular para cada tipo de problema y planta productiva.
Normalmente las principales causas de estos defectos, se deben a:
Agua presente en la línea de aire comprimido.
Presencia de contaminantes (grasa, aceite, partículas sólidas)
Suciedad o polvo
Partículas de desgaste y aceite añadidas por los propios compresores
Presión de aire incorrecta
En el aire atmosférico, de forma natural, se encuentran suspendidos vapor de agua y partículas sólidas, que son aspiradas por el compresor. Para eliminar estos contaminantes, que por otra parte resultan inevitables, debemos aplicar procedimientos correctivos y preventivos, que van a mejorar nuestros productos, alargar la vida a nuestras máquinas y equipos y nos producirán un ahorro efectivo de energía.
Instalar los compresores y equipos de tratamientos y almacenamiento, en cuartos amplios y ventilados.
Instalar después del compresor, secadores para los condensados de vapor de agua. (frigoríficos y/o adsorción, según aplicaciones)
Instalar, antes y después del secador, equipos de filtraje para partículas, aerosoles y aceites.
Instalar purgas automáticas en los depósitos acumuladores, para la eliminación de los condensados de agua .
Canalizar las purgas a un separador agua/aceite, para separar el agua de los elementos contaminantes que pueda contener, principalmente aceite y así poder verter al alcantarillado el agua limpia.
Realizar un sistema de distribución aire adecuado y eficiente para cada aplicación
Instalar equipos de filtraje para partículas, aerosoles y aceite, en cabinas de pintura y/o en tomas de utilización en las que se vaya a conectar las pistolas de pintura y barniz
Instalar reguladores de presión en cabinas de pintura y/o en tomas de utilización en las que se vaya a conectar las pistolas de pintura y barniz, para mantener constante el consumo de aire y la presión de trabajo.
Evitaremos las variaciones en consumo y presión, obteniendo un ahorro de electricidad efectivo.
Procedimientos preventivos:
Comprobar regularmente el filtro de aspiración del compresor, limpiarlo o sustituirlo
Realizar mantenimiento preventivo del compresor, según las indicaciones del fabricante
Realizar limpieza y mantenimiento de secador, según las indicaciones del fabricante
Sustituir los elementos filtrante de los equipos de filtros (una vez al año)
Mantener adecuadamente la red de aire comprimido, mediante revisiones visuales y de pruebas de presión.
Consulte con nuestra Oficina Técnica
técnico@martincucalon.com




No hay comentarios:
Publicar un comentario